10.11.09

Los nuevos cercados, el cerco a la vida

Iniciados en el siglo XVI, fue entre los siglos XVII y XIX cuando tuvo lugar en el Reino Unido de Gran Bretaña el proceso de cercar las tierras que durante siglos habían sido comunales y basadas en el sistema de «campos abiertos». Esto significó que a partir de este momento, las tierras pasaron a ser propiedad privada de unos pocos terratenientes que las vallaron (cercaron) y expulsaron masivamente a los campesinos de unos lugares en los que habían subsistido durante generaciones.

Los cercados son uno de los factores que suponen el inició de una transformación acelerada que cambió radicalmente las relaciones humanas de poder y dominación, así como la relación económica entre las personas y las cosas. Se redujo la tierra a la condición de una mercancía más, en poder sólo de aquellos individuos que la podían comprar, y que se valoraba exclusivamente según su valor de cambio en cada momento. Las relaciones entre las personas se reorganizaron y surgieron nuevas jerarquías y burocracias. Los campesinos, se convirtieron en trabajadores que podían vender su tiempo y su fuerza en el mercado de trabajo. Los cercados ayudaron a sentar las bases del mundo moderno. A partir de entonces y hasta ahora prácticamente todo en la naturaleza se ha convertido en mercancía: la vida, la Tierra, la existencia...., reducidos a patrones abstractos de valores económicos y aprehendidos únicamente por el lugar que ocupan en el libro de balances de beneficios.

El sistema capitalista, surgido en Europa, puso en marcha una sucesión de cercados y privatizaciones de tierras que extendió por todo el mundo, desde América hasta Africa, Asia y Oceanía, siendo el colonialismo el principal motor que los extendió, no escapando a su codicia ni las regiones más inaccesibles: las árticas, las selvas, o los desiertos. Actualmente todo el planeta es propiedad privada de personas o empresas y lo que no es de ellas, está bajo el control de los Estados y sus gobiernos. Y nuevos cercados se están apoderando completamente de esta naturaleza de la cual formamos parte, habitamos y conformamos, que en teoría debiera protegernos y alimentarnos. La vida humana esta siendo, a cada vuelta de tuerca, más y más cercada y el individuo mismo, cada vez más en peligro y peligroso, está más atomizado en esta masificada y gregaria soledad. Ya en el año 1993, en la revista nº 21 de Etcétera, hablamos de los Nuevos Cercados, al reproducir un texto del colectivo Midnight Notes que precisamente llevaba este título y donde se señalaban una serie de puntos que los caracterizaban. Ahora son más evidentes cuando además de cercar la vida también se la registra, ordinariamente, en la Oficina de Patentes con el fin de obtener grandes beneficios por estas vidas patentadas. Si el colonialismo europeo sirvió para poder expoliar las riquezas de los países colonizados, también significó espacios que privatizar y vallar y gentes a las que explotar y poder vender las mercancías fabricadas en la metrópoli. Paralelamente, los Estados colonizadores propiciaron y alentaron a sus colonos para que se apoderaran de las tierras, esto lo consiguieron despojando a las comunidades nativas de sus tierras tradicionales. En todas las colonias se volvió práctica común declarar toda tierra «no cultivada» como propiedad de la administración colonial. De golpe les robaron a las comunidades locales todas sus tierras: barbechos, pastizales, los bosques y los ríos de los que dependían para la caza, la pesca o la recolección. De nuevo se repetían las escenas, habidas en Europa hacía un siglo, de miseria y humillación, miles y miles de campesinos que habían vivido de una economía agrícola de subsistencia durante muchas generaciones, se veían expulsados de sus lugares para ir al encuentro del hambre, pues al mismo tiempo se les imponía para las transacciones o para pagar los impuestos el uso del dinero, bien escaso que naturalmente no poseían.

Después de la 2ª guerra mundial, ni los gobiernos post-coloniales surgidos de los procesos de independencia, ni (en el lenguaje del BM) los LCD - siglas que indican a los Estados de los Países menos Desarrollados y dependientes de las potencias hegemónicas- no cuestionaban el tipo de economía a establecer, sino qué gratificación o «mordida» podían obtener. Por lo tanto siguieron gustosamente los consejos del FMI y aceptaron todos los créditos del BM que acabaron y acaban en los bolsillos de burócratas y jerarcas, al mismo tiempo que recibieron con la mano extendida a todas las empresas multinacionales que iban a continuar el expolio empezado bajo el colonialismo: corporaciones mineras, petroleras, alimentarias, químicas, constructoras, ayudadas por empresas especialistas en la miseria: Cruz Roja, Caritas, y misioneros varios, o la FAO ( Org. de Naciones Unidas para de la Agricultura y Alimentación) y últimamente Oxfam y otras Ongs de cualquier pelaje. Estos gobernantes han puesto a su disposición tierras y vidas y estas grandes transnacionales han llevado a su paso a los cuatro jinetes del Apocalipsis: la guerra, el hambre, la peste y la muerte. En la Inglaterra del s. XIX el Estado y los burgueses terratenientes consideraron a los bosques «como el nido e invernadero de la pereza, la ociosidad y la miseria» y muchos bosques como el de Enfiel, el de Windsor o el de Hainault, fueron talados y destruidos por expreso mandato de las leyes parlamentarias de los cercados. En la Tanzania de 1983 se aprobaba una «Ley de Distribución de Recursos Humanos» que consideraba a los artesanos y vendedores callejeros sin licencia desocupados y alborotadores y legislaba para que fueran tratados como vagabundos. El propio presidente Nyerere exhortó a su primer ministro «que fuera valiente al implantar y aplicar la ley, pues si nosotros no detenemos a los vagabundos, ellos nos detendrán a nosotros, la nación les ha de declarar la guerra».

Un tipo de Estado basado en el terror y la guerra hace años que ha cercado a países de Asia, a toda Africa, a América del Sur, ahora ha llegado a los países surgidos de la extinta URSS y a centro Europa y quizás pronto cercara el mundo entero.

Estos nuevos cercados, como lo hicieron los primeros, han acabado con un determinado control que tenía la gente de los medios de subsistencia. Actualmente son excepcionales los grupos humanos que aún tienen poder sobre su tierra y su trabajo para cubrir sus necesidades de subsistencia. Como bien señaló Ivan Illich, «el cercamiento...está tanto en el interés de los profesionales y burócratas del Estado como en el interés de los capitalistas». Existe una verdadera maraña de organizaciones con siglas de nombres rimbombantes, nacidas por motivos contrarios a los que anuncian y llenas de altivos y agresivos ejecutivos que elaboran al mismo tiempo que ocultan sus propósitos: el Club de Roma, el G 8, la OMS, FMI, BM y su Instituto de desarrollo económico, la OMC o el actual GATT (Acuerdo General de Aranceles y Comercio). Es ahí donde se desarrollan las estrategias de penetración de las grandes corporaciones, donde se compran o hunden Estados, donde se aprueban y ejecutan los programas de ajuste estructural o programas de liberalización del comercio... Los estados hegemónicos (llamados del Norte), EE.UU., Canadá, la UE.., practican la política agrícola del dumping, subvencionando a la agroindustria en sus propios países para poder mantener artificialmente bajos los precios agrícolas internacionales hundiendo la competencia de los países agrícolas más pobres y así poder importar los productos sobrantes a bajo precio. Mientras, a través del FMI, del BM y de la OMC presionan a los estados de los países dependientes para que eliminen ayudas y subsidios a sus agricultores y para que estos planten sólo determinados productos -monocultivos-; de esta manera los excedentes que quedan sin poderlos vender han de ser exportados y comprados por las multinacionales a precios muy reducidos. Es así como la «globalización» está causando grandes daños en el llamado «Tercer Mundo», volviendo pobres a los más pobres, para enriquecer más a los más ricos.

Las nuevas estrategias de los cercados pasan, por ejemplo, por crear grandes reservas gubernamentales como ya se ha hecho en las selvas del Amazonas o en Indonesia, o como se hizo en las áreas turísticas mayas del Yucatán o Guatemala y todas estas experiencias han terminado arrinconando a los indígenas y benefician a las industrias, sean turísticas, madereras o constructoras; y últimamente a las de la biotecnología que van a la caza de cualquier gen del que esperan poder modificar, patentar y sacar beneficio. Pero no es descubrir nada manifestar el carácter totalitario del Capital: es su naturaleza el abarcarlo todo, dominarlo todo bajo su sistema, por lo tanto busca el cercado total de la Naturaleza y de la vida. Asistimos al apoyo subsidiado para la construcción de grandes infraestructuras: presas hidroeléctricas, conducciones de petróleo y gas, construcción de carreteras para apoyar a las industrias mineras, madereras o para edificar enormes complejos de procesamientos químicos... La privatización de las playas y de las costas, para beneficio de la industria del turismo y las inmobiliarias, es un hecho. Los Océanos arrasados por la industria pesquera, surcados en su superficie y en su profundidad por barcos cargados con materias más que peligrosas: atómicas, químicas, etc. El agua en el mundo está siendo privatizada y los Estados entregan su control a grandes multinacionales. La atmósfera la convierten en autopistas privadas para uso de unas pocas compañías aéreas. Incluso el espacio exterior se reparte entre unos pocos Estados y empresas para sus plataformas espaciales y satélites.

El sistema capitalista, como fuerza totalitaria que pretende abarcarlo todo, cercándolo y convirtiendo cualquier cosa en propiedad privada1, busca y ofrece una cultura tensada, tan sólo, por dos agentes disciplinarios: la economía de mercado y el aparato estatal burocrático. Y dictamina que fuera de ellos se halle sólo la nada o lo que no debe existir y que debe ser combatido.

En este mundo cercado se impone el dominio del dinero y la forma de trabajo asalariado. El capital mantiene a los pobres constante y multitudinariamente en marcha, los convierte en inmigrantes perpetuos. Extranjeros en cualquier parte los pobres nos vemos forzados a desplazarnos continuamente en busca de lo que nos falta y condena: trabajo y dinero. Una de las consignas dadas en Davos, en la última cumbre de los muy ricos del G 8 es clara, en lo que pretenden y donde nos abocan: «Hacer más caro lo imprescindible y barato lo superfluo». Ante esta declaración se comprende la privatización del agua, la especulación con el suelo o la salud, la carestía de la vivienda, de los medicamentos y de los alimentos...etc. A la Naturaleza la sabemos más cercada, las diversas especies que en ella viven y su manera de reproducirse, han sido atacadas y alteradas. Todos los seres vivos que poblamos el planeta, pasamos a ser contemplados como potenciales conejillos de indias para este gran experimento capitalista que se propone conseguir, con la máxima rapidez, la transformación de todo organismo vivo y no tener que confiar en el lento proceso evolutivo de la propia Naturaleza. Este deseado cambio no-evolutivo basado en la biotecnología y en la manipulación genética, es lo que nos lleva a que desde las semillas y las plantas, hasta los animales o los protozoos, estén siendo «diseñados» y patentados.

Es ahí donde primero encontramos el «cercado comercial» de las semillas en todo el mundo. Hace apenas 50 años, millones de campesinos dispersos por todo el planeta controlaban sus propias reservas de semillas y las intercambiaban libremente con sus vecinos. Actualmente la mayor parte de la reserva semillera ha sido manipulada, hibrizada y patentada y ha pasado en poder de una decena de grandes multinacionales que controlan no sólo el mercado de semillas, sino la comercialización del producto, así como la venta de pesticidas y demás productos químicos. Los agricultores que se mantienen en sus tierras se ven cada vez más obligados a producir según los métodos dictados de un tipo de agricultura y ganadería industrial que es totalmente dependiente de los intereses de estas grandes empresas.

También se ha de ver desde esta perspectiva el creciente interés, por parte de los Estados más poderosos y de las grandes corporaciones, de patentar el acervo génico del planeta. Para ello se ha impuesto el Acuerdo de Protección de la Propiedad Industrial (conocido como Acuerdo TRIPS) que legaliza la biopiratería que llevan a cabo los agentes de estas multinacionales y que les permite patentar y convertirse en propietarios de seres vivos. El robo patentado de plantas medicinales y semillas usadas por los pueblos del mundo durante siglos es tan palpable como evidente: se patenta las semillas de arroz, el frijol, el maíz, la soja y otros cereales, pero también el tejo, la quinoa, la ayahuasca o la sangre de drago...etc.

Interesa saber como ejemplo que el Laboratorio Nacional de Almacenamiento de semillas de Estados Unidos, en Fort Collins, Colorado, contiene más de 400.000 semillas de todo el mundo.

La importancia y el dominio de capitales transnacionales ha propiciado la formación de esta gran industria al unirse, en grandes corporaciones, ramas de la producción antes separadas. Las empresas productoras de fármacos, de química, agro-tóxicos, de alimentación, del comercio de semillas y granos,genéticas (biotecnología) etc., se han fusionado formando enormes conglomerados: Du Pont con Agribiotech y Don Chemical; Monsanto compró Cargill, Pharmacia, Upjohn, esto en EE.UU. La suiza Novartis se hizo con Ciba Geigy, Sandoz y Sygenta. La francesa Aventis se apoderó de Rhone-Paulenc y Hoechst. A éstas hay que añadir el grupo frances Limagrain; el británico Astra Zeneca y a las alemanas Bayer y Basf. Mientras que, por ejemplo, tan sólo Cargill, el gigante del grano, controla el 60 por ciento del comercio mundial de cereales.

Esta sociedad cercada, universo total de mercancías ha logrado que los individuos nos volvamos cada vez más extraños los unos para los otros y que sea el mercado la única fuente de comunicación social. También el lenguaje, el vehículo de comunicación entre seres humanos, el medio que nos permite expresar a los otros nuestros pensamientos y sentimientos: lo que nos preocupa, entristece o aquello que deseamos y a lo que aspiramos gozar, lo percibimos y sentimos más constreñido, menos una herramienta que se construye entre un nosotros colectivo y más como un artefacto que nos enseñan a manejar disciplinadamente. La virtud de hablar con y entre otros por el placer de oír y ser oído, parece olvidarse y se considera «perder el tiempo». La lengua pierde riqueza y vivacidad, se impone el lenguaje de los especialistas en la nada y la banalidad, es el lugar del ruido, de la confusión y la incomunicación. La lengua que se impone es la del poder, la de la propaganda: «que nos lleva a una representación de las cosas, de los acontecimientos apoyados en las informaciones que sólo son «falsas palabras » porque no tienen por fin informar, sino formar».

Como también señala J. Ellul en su libro «La edad de la Técnica» este mundo «produce una especie de vacuidad en el individuo. Éste, masificado hasta el fondo, vaciado de sus propias tendencias, integrado en el grupo, se vuelve en realidad disponible a todas las solicitaciones». Y en la complacencia de creer todo lo que se nos dice, aceptamos, por ejemplo, esta campaña neo-maltusiana que nos «informa» del exceso de población y de la escasez de alimentos, cuando se sabe que la producción agrícola mundial ha aumentado un 95 por ciento en los últimos 30 años. O que sólo en la región del Medio Oeste de EE.UU., 50 empresas producen la escalofriante cantidad de 3.700 millones de pollos anualmente. O que conozcamos que se tiran al mar toneladas de alimentos en buen estado lo que permite la continua carestía de su precio.

Pero el lenguaje es el único medio que nos sirve para comunicar nuestras experiencias a otros, para trasmitir saberes aprendidos y resistencias vividas y habidas. Muchos son aún los actos de resistencia que se realizan en este mundo que pretende ser cercado. Van desde la quema de parcelas de OMGs, hasta acciones de los campesinos en Brasil, Filipinas, la India o Tailandia. O las huelgas generales de la población en Bolivia, en este mismo país, en Cochabamba, la lucha victoriosa contra la privatización del agua por una multinacional. Las luchas de los conocidos como Pueblos Indígenas, los mayas en Guatemala y Mexico, los quechuas, o los mapuches de Chile contra los planes explotadores de Endesa y de Repsol, las luchas en Nigeria contra las petroleras Shell y Total...etc.

Etcétera, junio 2004

28.10.09

COMUNICADO DE PRENSA

22 de Octubre del 2009
EL MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE RECONOCE POR PRIMERA VEZ
LA EXISTENCIA DE AFECTADOS POR TRANSGÉNICOS EN ESPAÑA


Por primera vez, el Ministerio del Medio Ambiente, Medio Rural y Marino reconoció ayer la existencia de personas y de empresas que han sufrido los efectos de la política de transgénicos llevada a cabo por el Ejecutivo español (1). En el orden del día de la reunión convocada para ayer por el Ministerio (2) aparece un punto en el que se dice textualmente: “Coexistencia de maíz modificado genéticamente con maíz convencional y ecológico. Experiencias de agricultores afectados”.
Estos efectos sociales y económicos de la presencia de maíz transgénico en España llevan siendo denunciados por las organizaciones ecologistas y agrarias desde hace una década. Sin embargo, los niveles de irresponsabilidad política en el Gobierno han alcanzado cotas elevadas. Por ejemplo, en una reciente reunión con los colectivos ambientales y agrarios, el director general de Desarrollo Sostenible del Medio Rural, Jesús Casas, reconocía que las empresas como Monsanto “realizan una constante labor de lobby en el Ministerio” y que “los casos de contaminación por transgénicos son indignantes”. Sin embargo, Casas afirmaba también que votaba siempre a favor de los transgénicos en el Consejo Interministerial de OMG (Organismos Modificados Genéticamente) del Gobierno español, a pesar de reconocer el mismo que no entiende sobre transgénicos, pero a pesar de la existencia de este punto en el orden del día de la reunión de ayer, y de las afirmaciones de Casas, tanto la presidencia de la reunión como los responsables del MARM presentes en ella defendieron que los transgénicos son una opción y que el Gobierno de España no va a frenarlos. Asimismo, calificaron de acto político de dudosa validez científica aquellas prohibiciones que se están disparando en la UE.(3)
Otra muestra de irresponsabilidad, que ha sido percibida como una afrenta histórica contra las posturas críticas con los transgénicos y contra el conjunto de la sociedad civil, ha sido la ausencia del propio Casas (quien convocó la reunión pero finalmente “por motivos de agenda” prefirió no estar presente). No obstante, fueron convocadas en bloque un conjunto de asociaciones sectoriales como ASEBIO, ANOVE, FIAB, CESFAC (algunas de las cuales se considera que ejercen como lobby de las multinacionales de los transgénicos) a pesar de no ser miembros de pleno derecho del Consejo Asesor de Medio Ambiente (CAMA). La empresa Monsanto, por ejemplo, principal responsable de las contaminaciones genéticas en el mundo y cuyo historial está plagado de escándalos, tenía varios representantes en dicha reunión, bajo siglas de al menos dos organizaciones empresariales. En la reunión, una vez más, se rechazó tratar los asuntos que las organizaciones ambientales y agrarias llevan años poniendo sobre la mesa y que se había solicitado fueran parte del orden del día. Por ejemplo, la falta de transparencia, la ausencia de registros públicos de los cultivos transgénicos, las irregularidades en el etiquetado de los alimentos transgénicos, los reiterados casos de contaminación, etc.

Notas:
(1) El Gobierno sigue tolerando el cultivo a gran escala de Organismos Modificados Genéticamente en
territorio español en contra de la tendencia de la UE y de la mayoría de estados miembros.
(2) Segunda Reunión del Grupo de Trabajo de OGM del Consejo Asesor de Medio Ambiente (CAMA) 21
octubre 2009.
(3) El sábado 10 de octubre la coalición que gobierna Irlanda publicó un acuerdo en el que especifica que se “declarará a la República de Irlanda Zona Libre de Transgénicos, libre del cultivo de cualquier planta modificada genéticamente”. Irlanda se suma así a Francia, Austria, Grecia, Luxemburgo, Hungría, Italia, Polonia y Alemania que ya mantienen algún tipo de prohibición sobre el cultivo de organismos modificados genéticamente. En marzo, 22 estados miembros rechazaron la propuesta de la Comisión para abolir las prohibiciones existentes en Austria y Hungría (entre ellos España).

Para más información:
Juan-Felipe Carrasco, Greenpeace 91 444 14 00 ó 626 99 82 44
Prensa Greenpeace: Marta San Román, 91 444 14 00 ó 680 40 06 45
David Sánchez, Amigos de la Tierra, 91 306 9921 / 666 507 647
Prensa de Amigos de la Tierra: Teresa Rodríguez,: 680 936 327 – 913069900
Tom Kucharz., Ecologistas en Acción 619 94 90 53
Andoni García, Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG), 636 451 569
Prensa COAG: Rubén Villanueva 629164612

27.10.09

La Isla de las Flores

15.10.09

Algunas [otras] reflexiones en torno a la alimentación

Uno de mis estupendos y valientes compinches ha publicado una reflexión en torno a la alimentación y las diversas teorías al respecto no hace mucho y aunque me gustaría no tener que aclarar que en este espacio escribimos varias personalidades con distintas opiniones y formas de pensar, me parece algo necesario efectuar dicho apunte.

Y acto seguido y sin más dilación, expondré las reflexiones que yo he tenido sobre el mismo tema.

*Espacio patrocinado por el Comité de Gastronomía Aplicada y el Comité Antropológico Revolucionario de la Compañía Jabonera de Paper Street.*


De toda la vida de Dios

Hace 100.000 años se configuró lo que se denomina ser humano moderno o Cro-magnon. Este individuo convivió con el Neanderthal y probablemente con otras subespecies del género Homo, pero lo que le permitió sobrevivir frente al resto, que se extinguieron, fue probablemente su mayor capacidad adaptativa y su gracilidad.

Los primeros hombres modernos europeos se agrupaban hasta hace poco en dos variedades: la raza de Cro-Magnon, más robusta, y la variedad de Combe Capel, Brno o Predmost, más grácil. En realidad, esta dicotomía pretendía justificar el binomio cultural Auriñaciense-Perigordiense y hoy en día se ha abandonado, estando sólo generalizado el uso del término cromañones para los hombres modernos paleolíticos. Variedades más tardías (hombre de Grimaldi o de Chancelade) tampoco parecen tener diferencias somáticas que justifiquen una completa diferenciación poblacional de tipo racial.[1]

A lo largo del planeta, numerosas sociedades de seres humanos que se habían desplazado desde el continente africano, se desarrollaban a su manera. Europa, Asia, las Américas, el Polo Norte y, finalmente, Australia. 

En cada entorno existía un clima y variedad geográfica diferentes, con características muy concretas, que por supuesto, predeterminaban el tipo de vida que se podía llevar a cabo en dichos lugares. Los diferentes grupos humanos que consiguieron adaptarse, como cualquier otro animal hace, sobrevivieron.

¿Qué les ayudó?


Desde luego, no la bollería fina. Diferentes actividades como la caza, la pesca y la recolección, además de algunas formas de horticultura incipiente en distintos lugares, y todo ello antes del inicio de las grandes y complejas, así como destructivas, civilizaciones agrícolas, les permitieron permanecer con vida y desarrollar distintas idiosincrasias y sistemas culturales.

Utilizando la demagogia, se suele decir que la recolección, que podría interpretarse como "la utilización de alimentos crudos", representaba en las sociedades paleolíticas y en las actuales sociedades no civilizadas (es decir, las últimas sociedades libres), el 80% de la dieta de sus miembros.

Esto no es exacto y depende, obviamente, del ecosistema en el que dicha sociedad habita. Los saami de Escandinavia, principalmente ganaderos y cazadores, o los inuit del Ártico lo tendrían muy difícil para vivir de ese modo.

Y en cualquier caso, los Yanomami[2] emplean tanto como alimentos crudos, como carne cocinada (concretamente hervida). Del mismo modo, los aché[3], cocinaban la carne en la hoguera previa ingesta.

Las sociedades indígenas componen la mayoría de grupos humanos existentes en la actualidad y en el pasado. Las civilizaciones siempre han representado un número ínfimo del total de sociedades existentes (a pesar de estar compuestas por un número mayor de personas), y dichas sociedades han precisado de alimentos crudos y también de alimentos cocinados.

Uno no elige de entre lo que puede comer más que por razón de apetencia o gusto, pues es evidente que cuando se pretende vivir de manera autosuficiente, de lo que da la Tierra, se necesita ser coherente, y por tanto, no hacer ascos a nada. De esa manera se obtiene una mayor eficacia y rentabilidad de recursos. 

Mucho más eficiente es el asentamiento que emplea todos los recursos a su alcance, y todas las formas posibles de obtenerlos, como la caza, la pesca, la recolección o la horticultura-permacultura integrada en el medio, que el que sólo emplea una fuente de alimentos, sea ésta la recolección, la agricultura, la oración o el pastoreo. 

Y métodos de cocina, hay muchos, desde el hervido o asado, hasta el secado de los alimentos, pasando por el salado, la fritura y algunos otros.

Conclusión

El cocinado de alimentos, en cualquier caso, permite una mayor adaptación a cualquier tipo de medio, pues cada uno nos brinda unas posibilidades concretas de supervivencia y no más y es, por tanto, un mecanismo cultural de adaptación que nuestra especie ha empleado y emplea para poder permanecer sobre la faz del planeta. El fuego es una herramienta cuyo origen y uso generalmente se atribuye a unas cuantas decenas de miles de años antes del Homo Sapiens Sapiens constituido como tal, por lo que podría decirse que es propio de nosotros como seres humanos tanto como la construcción de refugios o el lenguaje. Y uno de los usos de dicha herramienta, es el cocinado de alimentos.

Para terminar, decir que no existen alimentos que en realidad no lo son. Todo aquello que puede alimentar y que, de hecho, lo hace, es un alimento independientemente de si necesita ser cocinado o no. 


[1] Hombre de Cro-Magnon. En wikipedia:

http://es.wikipedia.org/wiki/Hombre_de_Cro-Magnon

[2] Investigaciones en antropología política. Pierre Clastres. Editorial Gedisa.

[3] Crónica de los indios guayaquís. Pierre Clastres. Editorial Gedisa.



POR FIN, EL COMITÉ DE DESINFORMACIÓN TIENE EL GUSTO DE PRESENTARLES

EN EXCLUSIVA Y POR VEZ PRIMERA EN INTERNET:

La genial obra de Luther Blisset y Sonja Brünzels

MANUAL DE GUERRILLA DE LA COMUNICACIÓN

DIVIDIDA EN 5 CAPÍTULOS
EN DUDOSA CALIDAD GRÁFICA
A TODO BLANCO Y NEGRO
LA OBRA CASI COMPLETA

Enlaces a los cinco capítulos:

iNTRODUCCIÓN - aDVERTENCIA A LAS LECTORAS-

gRAMÁTICA CULTURAL Y SUBVERSIÓN

pRINCIPIOS Y MÉTODOS

pRÁCTICAS Y OCASIONES

cUÁNDO ES GUERRILLA DE LA COMUNICACIÓN

Algunas reflexiones en torno a la alimentación y la salud

Hay muchas teorías acerca de cual es la mejor manera, la forma más sana de alimentarse. La macrobiótica se basa en los principios de yin y yang de la tradición oriental, el veganismo y vegetarianismo, en una dieta sin alimentos de procedencia animal: carnes, huevos, lácteos, etc. Los ovolácteovegetarianos se alimentan de alimentos de origen vegetal, además de huevos y lácteos, y los crudívoros se alimentan sólo de alimentos crudos. Algunas personas basan su alimentación en los principios científicos de las proteinas, hidratos de carbono, minerales y vitaminas; otros en las energías de los alimentos... Hay muchas teorías, y ante tantas posibilidades uno se cuestiona seriamente: ¿Cual es en realidad, la mejor forma de alimentarse para el ser humano? Tras experimentar en mi mismo, y tras mucho reflexionar acerca de este tema, he llegado a varias conclusiones:
1. El ser humano, a través de su evolución como animal, (exceptuando los últimos miles de años, que en comparación a su larga evolución como ser vivo, es una minucia) siempre se ha alimentado de alimentos crudos. El ser humano es el único animal, a parte de algunos animales domesticados (por acción del ser humano), que toma alimentos cocinados y/o procesados industrialmente.
2. Quizá la interpretación que el hombre actual hizo de algunos escritos y/o dichos de la tradición oriental están errados. Como aquel antiguo dicho que dice: Hay que comer las cosas que se mueven. Según la interpretación de Padilla, esto significa que hay que comer las cosas calientes, porque como todo lo vivo está caliente, hay que cocinar los alimentos. Pues bien, yo creo que el dicho hace referencia a que hay que comerse las cosas que tienen vida. Los alimentos, una vez cocinados, pasan de ser orgánicos a inorgánicos, además de perder su propia energía contenida. Así que nuestra conclusión es que lo natural es comer las cosas crudas, es decir vivas, que "se mueven".
3. De esto deducimos que los alimentos que somos incapaces de masticar, digerir, o que nos sientan mal estando crudos, no deben ser los más apropiados, por simple naturaleza, aunque cocinarlos los haga más digeribles.
4. Cuanto más procesado ha sido un alimento, más desnaturalizado está, y a la larga, tendrá mayores y peores consecuencias para la salud.
5. Una vuelta progresiva a nuestro medio natural, un reencuentro con nuestra propia naturaleza, seguramente sea la mejor manera de conseguir una salud y una vitalidad total.

7.10.09

Bufonería

Este mundo, es un mundo de cuerdos,
¿no están ustedes de acuerdo?
Un mundo de acuerdos entre cuerdos,
mundo de contínuos desacuerdos.
La cuestión es que nunca recuerdo,
la diferencia entre cuerdo y lerdo,
…en este aspecto siempre me pierdo.
Un mundo de melancolía y recuerdos.
el mundo del o gano o pierdo,
del la virtud dormida, del espíritu muerto.
¡Al cuerno, llevadme al huerto!
Salgamos con lo puesto, y luego ya me acuesto,
y a cielo abierto disfrutemos de nuestros cuerpos.
Que si no hago acopio de mis miedos,
si no me enmiendo y muerdo,
aflojará mi espíritu, y también mi cuerpo,
y acudirán las mocas como a un perro muerto.

23.9.09

Plantas interesantes


Luffa cilíndrica (Calabaza estropajera, esponja vegetal)

Más información acerca de la esponja vegetal (Autosuficiencia.com.ar)

9.9.09

Operación Pandemia

...un documental de Julián Alterini.

¿Qué se esconde detrás de la gripe porcina?
¿Por qué la insistencia?

operacionpandemia@gmail.com

Realizado en julio del 2009.


(ATENCION: La referencia a la "Campaña de vacunación masiva contra la gripe porcina del año 2009" es un error. En realidad se hace referencia a la campaña de vacunación masiva contra la gripe porcina del año 1976 que tuvo como resultado múltiples muertes y parálisis, siendo, una vez más, Donald Rumsfeld el secretario de defensa del por entonces presidente de EEUU: Gerald Ford. DISCULPEN LAS MOLESTIAS.)




Dead Society




Sinopsis [español]:


Dead Society, de Thomas Toivonen apunta directamente al corazón de la situación en la que nos encontramos actualmente. ¿La conclusión? ¡Estamos jodidos! La cultura tecnológica de masas está matando al planeta, y si queremos sobrevivir, tenemos que mirar a la raíz del problema. Pero también desechar falsas soluciones como la tecnología alternativa o "verde".

La película se centra alrededor de una entrevista con John Zerzan, filósofo y autor anarco-primitivista, quien aporta su punto de vista sobre el problema con la civilización y lo que podemos hacer al respecto. De acuerdo con él, es la realidad y no las ideas la que abrirá el camino a un cambio de paradigma. Siempre y cuando se le proporcione a la gente una alternativa...

En total, la película dura unos 55 minutos y es una muy bien recibida aportación a la larga colección de películas anarquistas-verdes.
Creo que debería ser vista por tanta gente como sea posible, especialmente aquellos que están hipnotizados a causa de la vida en la loca maquinaria de la civilización. Es una torta en la cara, un abre-ojos, un shock; pero aún así muy inspiradora.
Escenas favoritas: disturbios, haciendo fuego con arco de fricción [bowdrill], animales saltando...

-Ilmarinen.

Synopsis [english]:

Thomas Toivonen's Dead Society cuts straight to the heart of the situation we’re in right now. The conclusion? We're fucked! The mass technological culture is killing the planet and if we are to survive, we have to take a look at the roots of the problem. But also avoid false solutions like alternative or “green” technology.

The movie centers around an interview with John Zerzan, anarcho-primitivist philosopher and author who give his view on the problem with civilization and what can be done about it. According to him it’s the reality and not ideas that will give way for a paradigm shift. That is, if people are provided with an alternative...

In total the film in its 55 minutes is a very welcomed addition to the not so large collection of green anarchist films. I think as many people as possible should see it, especially those who are hypnotized by living in the mad machinery of civilization. It's a slap in the face, an eye opener, a shock; but also inspiring.
favorite scenes: riots, making fire with bow-drill, animals jumping...

- Ilmarinen.

Para descargar la película, hacer click aquí.
Para subtítulos en inglés, aquí, y para subtítulos en español, aquí. Y clickar aquí para descargar la portada.



Nota por si no sabes cómo hacer funcionar los subtítulos:

Bájate la película. Bájate los subtítulos. Asegúrate de que ambos están en la misma carpeta. Si la película se llama "Dead society.avi", los subtítulos deberían llamarse "Dead society.srt".